
Cuando pensamos en superhéroes, inmediatamente los relacionamos con mutantes privilegiados cuyas modificaciones en el ADN les han traído como regalo de cumpleaños superpoderes. Es uno de los clichés favoritos de Hollywood. Y es también la premisa de My Hero Academia, ese manga y anime de éxito que narra las aventuras y desventuras de un grupo de jóvenes estudiantes que aspiran a convertirse en la heroicidad personificada.
En el Japón de My Hero Academia, hasta un 80 % de la población disfruta de mutaciones heroicas que les otorgan dones o habilidades especiales. Todo empezó con un bebé brillante, y a partir de ahí la barra libre de superpoderes se empezó a desparramar por toda la población. La excepción se convirtió en la norma. Algunos utilizaron estas ventajas para su propio beneficio sin importarle el daño ajeno: los villanos. El gobierno tuvo que contraatacar oficializando la profesión de superhéroe y formando a las futuras generaciones.

Solo un 20 % carece de estas nuevas habilidades, y ahí es donde entra el drama de Izuku «Deku» Midoriya: un muchacho que admira (obsesivamente) a los superhéroes y sueña con convertirse en uno de ellos. Pero carece de la mutación para conseguirlo. Así lo atestiguan sus dos articulaciones de su dedo meñique del pie como diagnóstico irrefutable. En un detalle curioso pero que une el concepto de mutación al de evolución, los privilegiados poseen solo una articulación en ese empeño biológico de los organismos de eliminar todo aquello que no es útil.
Lo cierto es que la propuesta, sin ser el cénit de la innovación, se hace valer de estas bases biológicas para crear un universo que pincela magistralmente con un ritmo efectivo y un buen equilibrio entre drama y acción, alrededor del carisma de su protagonista. El concepto es fantasioso hasta lo absurdo, con habilidades como un rayo láser estomacal o esferas pegajosas que crecen del pelo, pero su exagerada base biológica sirve para crear un contexto fácil de comprender y al buen servicio de su argumento.

Ahora bien… ¿cuánto hay de realidad en esas mutaciones? ¿Podría suceder algo así en la realidad? En cuanto a la proporción de los mutantes, My Hero Academia se queda incluso corto. Hay más mutantes entre nosotros de los que creemos y tú (sí, tú) eres uno de ellos. En cuanto a la espectacularidad del efecto de estas mutaciones, bueno… Ahí la naturaleza no tiene tanto complejo de guionista.
Pero aprovechemos esta divertida propuesta de Kohei Horikoshi para aprender un poco más sobre las mutaciones y sus efectos en la realidad. A continuación comparto un vídeo para comprender el panorama biológico de este fenómeno, y algunas de sus consecuencias más curiosas. Si necesitas un vídeo de este tipo personalizado o quieres aprender a hacerlos de forma sencilla a través de mentoría guiada, contacta en el correo electrónico juanpacheco85@gmail.com o a través de WhatsApp (haciendo clic en el icono abajo a la derecha de esta web).

